Si tuviéramos que elegir un pedido especial, este sería uno de ellos.
Cuando nos consultaron si podríamos realizar figuras personalizadas con su aspecto y detalles de sus aficiones y gustos para decorar su tarta de boda, nos planteamos si seríamos capaces, dada la responsabilidad que algo así conlleva. Después de meditarlo y confiar en nosotros mismos, decidimos embarcarnos en este proyecto del cual nos sentimos muy orgullosos con el resultado. No solo fuimos capaces de llevar a cabo esta idea, sino que además los novios y todos los que pudieron ver el resultado en persona quedaron fascinados. Esperamos que proyectos únicos como este, se repitan a lo largo de nuestra historia.